Se puede decir que 2007 ya se está perfilando como un año que significará el regreso de varias bandas. Dejando de lado los más mediáticos retornos de Smashing Pumpkins, Van Halen o The Police, un regreso verdaderamente relevante es el del quinteto Lifetime, una de las bandas más influyentes del hc-punk de los noventas. Muchas de las bandas más populares del momento en USA (Silverstein, My Chemical Romance o Fall Out Boy) reconocen en la obra de esta semi desconocida banda de culto una fuente de inspiración; sin embargo, estas bandas no logran en lo más mínimo la calidad de las composiciones ni representan el espíritu independiente y underground que abrazaba Lifetime. Se puede suponer que el éxito de dichas bandas pudo haber ayudado a que la banda de New Jersey considere un vuelta.
Luego de la reedición de viejo material por su anterior sello, Jade Tree, y unos shows de regreso, Decaydance (el sello del bajista y cerebro de Fall Out Boy, Pete Wentz) les propuso grabar un álbum de regreso (anticipado por el 7” “2 Songs”). Y llegamos entonces a “Lifetime”, un disco que significa una digna vuelta al ruedo, con hits de combustión instantánea para el corazón, los oídos y el cuerpo todo como “Can’t Think About It Now” o “Just A Quiet Evening”, que no desentonarían al lado de glorias pasadas como “The Boy’s Not Good” o “Turnpike Gates”. Velocidad, melodías invencibles y el espíritu adolescente eterno apto para cualquier edad: una de las vueltas más esperadas en el año, esta vez de una banda querible y honesta, de esas que no abundan hoy en día.



